Dentro de las fiestas de Haro dedicadas a San Juan, San Felices y San Pedro, a finales de Junio, se encuadra la Batalla del Vino. El origen histórico de este litigio se centra en un conflicto territorial entre la localidad burgalesa de Miranda de Ebro y la riojana de Haro por la posesión de la zona de los riscos de Bilibio.

Este enclave fue castillo medieval situado sobre algún baluarte prerromano, y lugar desde donde se inició la Reconquista. En estos riscos residía San Felices, maestro de San Millán de la Cogolla, y allí se levantó una ermita en su recuerdo.

Por la disputa de este sitio y para mantener su dominio, deben acudir los vecinos de la villa riojana de Haro cada fecha de San Pedro, el 29 de Junio a los riscos de Bilibio. Allí el Regidor Síndico de la villa jarrera colocará en la parte alta de estas peñas el pendón de la ciudad, en señal de posesión. Si los jarreros no acudieran un año a esta cita perderían el dominio de esta zona y pasaría a jurisdicción de la vecina Miranda de Ebro.

Para llegar a ser lo que desde este 2011 es, la fiesta de la Batalla del Vino, entendida como juerga y algarabía de y para el pueblo, ha tenido que pasar mucho tiempo desde las primeras romerías a los Riscos de Bilibio hasta hoy día. Y es que, esta fiesta es consecuencia de la devoción que por su patrón sienten los habitantes de esta tierra inundada de vides.

Y es que, un día como cualquier otro 29 de junio, con el sol en sus espaldas, los jarreros estaban almorzando tras la misa en honor del Santo, después de andar en romería el trayecto que hay del pueblo a la ermita y, en un momento dado, realizando un gesto que luego se tornaría crucial para la vida de los habitantes de Haro, a algún parroquiano se le ocurrió la feliz idea de refrescar con el vino de su bota a su vecino de mesa. Este fue el desencadenante. Comenzaron los bautizos de vino, como los llamaban entonces. La batalla del vino había nacido.

Al mediodía, tras la batalla, los supervivientes regresan a la ciudad donde se bailan las tradicionales vueltas en la Plaza de la Paz, junto al Ayuntamiento de Haro.

En 1965 se concedió a esta celebración el título honorífico de Fiesta de Interés Turístico. Y el 22 de marzo de 2011 fue declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional. Así que, más que nunca, hay que disfrutar esta fiesta. ¡Viva la Batalla del Vino!