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IMPLANTACIÓN DEL CULTIVO DE LA VID EN LA RIOJA ALTOMEDIEVAL

F. J. Ignacio López de Silanes Valgañón

¿Tuvo siempre la Rioja este paisaje de viñedos? La dominación musulmana marcó un antes y después en el cultivo de la vid. El rico patrimonio medieval documental de la Rioja, nos ha permitido reconstruir los aspectos básicos de la repoblación del cultivo de la vid, que siguió a la reconquista de esta región. A continuación resumimos algunos resultados de la investigación documental que realizamos hace más de veinte años.Por otra parte, a pesar de que existe una amplia bibliografía sobre los vinos y viñas riojanos, siempre he echado en falta un estudio sobre su implantación en la Rioja, y esto me animó a realizarlo. Fotos y texto del autor.


Foto 01. Las viñas fueron durante la edad media como un jardín del que había que expulsar intrusos como los salteadores, pájaros y alimañas que se comían los frutos.

Colonización de la Rioja Alta.

La dominación árabe supuso el abandono de la mayor parte de los cultivos de viñas que pudieran haber existido antes de principios del siglo VIII. Una prueba significativa de la escasez de la vid en este periodo y durante la entrada de los cristianos en Rioja, a finales del siglo IX y principios del siglo X, la tenemos en que los escasos monasterios riojanos,tuvieron que recurrir a Castilla para proveerse de vino.A pesar de todo, el establecimiento de los árabe en la Rioja no consiguió la total extinción del cultivo de la vid en la región, como parece desprenderse de que al principio del siglo X, un árabe de Tricio de nombre Abdellah Iben Mochaoar, era propietario de una viña, a pesar de la prohibición islámica del consumo del vino y sus derivados, pues la viña produce también la uva. Nos centraremos en el período de la alta edad media cuando se repuebla de viñas la Rioja, y que va desde mediados del siglo IX hasta el año 1000. A través de los escritos que nos han llegado, podemos seguir el proceso de reimplantación del cultivo de la vid en la región. A parte del interés histórico de este fenómeno, fue el periodo donde se creó la infraestructura y las líneas maestras que van a condicionar el cultivo de la vid en la Rioja hasta el siglo pasado. En este período histórico estuvieron instalados en Nájera los Reyes de Pamplona a partir del año 918. Además fue un período caracterizado por la repoblación y el asentamiento de cristianos en la región.


Foto 02. En la edad media ya se utilizaba el corquete de hoja curva que ha llegado a nosotros.

Aquellos colonos pioneros en la repoblación de la Rioja recién arrebatada a los árabes, se establecían en pequeños enclaves después de hacer la presura de las tierras, en nombre de algún noble o cargo religioso. Una de las formas o estructuras utilizadas por estos pioneros fue la decanía. La decanía la formaban diez monjes, que de esta forma tomaban posesión de la tierra, estableciéndose en ella, construyendo un pequeño cenobio para vivir, una capilla, etc., y cultivando las tierras que habían tomado. Al monje que mandaba la decanía se le llamaba decano. No es entonces una casualidad, que las primeras noticias que tenemos del cultivo de la vid en la Rioja, provengan precisamente de estas decanías. El territorio de Junquera, hoy término de Treviana, al abrigo de los castillos de Cellorigo, Castro Muriel, y Treviana, fue uno de los primeros que se colonizaron, estableciéndose allí en la segunda mitad del siglo IX al menos dos decanías, procediendo de una de ellas la primera noticia sobre viñas en la Rioja en el año 863, por lo que sabemos que en esa temprana fecha ya existían explotaciones vitícolas en la Rioja, y hemos de considerar estas viñas de la decanía de Junquera como las decanas de la viña riojana.


Foto 03. Las viñas de Junquera (término de Treviana) fueron las decanas de las viñas riojanas. Hoy solo queda la ermita.

Monasterios y viñas.

No solo las decanías, sino los monasterios desempeñaron también un papel primordial en el desarrollo del cultivo de la vid en la Rioja durante la edad media, cuando eran muy codiciadas por los monasterios las tierras que producían buenos caldos, ya que a diferencia de ahora, las buenas cepas no se criaban en todos los sitios; por lo quelos monasterios buscaron buenas viñas que surtieran sus bodegas, incrementando sus posesiones en lugares vitícolas. Por ejemplo, las viñas de las laderas de Fonzaleche surtieron las bodegas medievales de cinco monasterios: San Félix de Oca, San Millán de la Cogolla, Santa María en Bujedo, San Miguel en la Morcuera, y la Piedad en Casalarreina, que da fe de la importancia de los monasterios en este cultivo.

Por otra parte observamos cómo utilizó el Monasterio de San Millán su bodega de gran caladoen Fonzaleche, para recaudar los tributos en vino en la Obarenia, comarcas limítrofes, y hasta más allá de Miranda de Ebro. Lo que apunta a otro tema interesante como los calados y bodegas medievales en la Rioja, donde solo ahondaremos en la tristeza que nos causa su desaparición por derribo, inundación o relleno, suerte seguida por algún calado de época románica en la Obarenia, o una bodega y calado de tracería gótica en Cellorigo, por citar algunos casos. Pero esto sería otro tema.

Política y viñas.

La posesión de viñas o el señorío sobre territorios de viñas en la edad media, llegó a salpicar a las máximas autoridades del reino. Así cuando el abad de San Millán fue padrino del Rey Alfonso VII durante su coronación en León el año 1135, pidió en contrapartida la segregación de Fonzaleche de la jurisdicción de Junquera, para ejercer su señorío sobre este territorio y sus viñas. A consecuencia de ello, Junquera se despobló en el siglo XIV.

Implantación de la vid en la Rioja. Como indiqué más arriba, el año mil es una forma de acotar fechas, para delimitarel período de implantación de la vid en la Rioja. Las referencias de viñas anteriores al año mil, las resumo en el cuadro siguiente, donde para cada lugar aparece la fecha más antigua en que se hace referencia a viñas, y entre paréntesis figura el número de veces que son citadas las viñas de ese lugar en dicho período.

AÑO  Lugares   AÑO  Lugares
863 Junquera (3)   950 Cervera
873 Treviana     Cornago
928 Tricio (2)     Albueco
937 Arto (2)   951 Tormantos
  Valluercanes   952 Badaran
943 Villar de Torre     Foncea
944 Pazuengos     Terrero
945 Grañón   956 Logroño
  Eterna   957 Nájera
  San Vicente     Cañas
  Fresneda   959 Fonzaleche
946 Cordovín (2)     Valle de San Millán
  Barberana     Villa Varticare
  Barberanilla   971 Leiva (2)
947 Cihuri   972 Huercanos
  Hiniestrillas   981 Vallejuniz
  Mohabe   992 Cárdenas
950 Comase   997 Santa Eulalia
  Préjamo   999 Tejares

Hemos representado estos datos sobre un mapa de la Rioja, para visualizar agrupaciones y el proceso de implantación de la vid. Vemos que la colonización del vino en la Rioja al nivel de estos testimonios documentales, comenzó al menos sesenta años antes que la conquista cristiana. En los lugares referidos en la tabla tenemos la seguridad que existió el cultivo de la vid en esa fecha, lógicamente existirían viñas en más lugares de los que no han llegado noticias; de todas las formas, estas referencias han de ser entendidas como comarcas más que como lugares, y parecen indicar con cierta claridad la evolución de la implantación de la vid en la Rioja. Vemos que este período comenzó en Junquera el año 863, y lo damos por finalizado con las referencias a las viñas de Cervera el año 950.


Foto 04. La implantación del cultivo de la vid en la Rioja fue desde Junquera a Cervera durante los siglos IX y X. Destacan dos Zonas: Junquera la más antigua, y Cordovín en el valle del Najerilla.

Podemos clasificar en dos grupos,la relación de viñas aportadas, en función de la densidad de los cultivos y de la época:

  • El más antiguo es el encabezado por Junquera, se localiza en las tierras bajas de los Montes Obarenes, es decir, la Obarenia Riojana, donde aprincipios del siglo X, parece estar consolidado el cultivo de la vid. Estas viñas provenían de la cercana Castilla.
  • El segundo y más tardío, hay que localizarlo en las tierras bajas de la Sierra de la Demanda, es decir, en el área de Cordovín, que se coloniza con intensidad cuando se produce el declive del poder árabeestablecido en Nájera, y tiene otros componentes, como las corrientes que viene de los Montes de Oca y San Millán, y la presencia de mozárabes en este área, que fue también importante en el desarrollo de la viña.

Si la viña vino a la Rioja desde Castilla, no es menos cierto que los mozárabes, los cristianos que vivían en los dominios del califato cordobés y se refugiaron en los reinos cristianos del norte,tuvieron mucho que ver, tanto en el afianzamiento del cultivo de la vid como en su refinamiento en los primeros años del siglo X. Son mozárabes los topónimos riojanos Villalobar, Cordobín, Madriz, Santotís. Fonzaleche…

Consolidada la conquista riojana por castellanos y navarros, el cultivo de la vid se expansionó rápidamente por todos los valles de la Rioja, partiendo de estos dos focos, y en pocas décadas tenemos seguridad que el cultivo de la vid está implantado en la Rioja, y este periodo de implantación de la viña lo podemos dar por cerrado al encontrar las referencias a las viñas en Cervera el año 950. Hemos también de añadir que en esas fechas la densidad de viñas en la Rioja Baja y en la comarca de Logroño debió ser pequeña, prueba de ello es que un monasterio tan activo como el de Albelda, tiene que recurrir para surtir sus bodegas a las viñas de la Rioja Alta, y a los dos grupos de viñas apuntados anteriormente.

Hay que poner también de manifiesto que la repoblación vitícola de la Rioja la realizan los castellanos, donde se cultivaba la viña con cierta intensidad en aquella época, en contraposición con la Navarra del siglo X donde el cultivo de la vid es más bien escaso.

Podemos resumir la repoblación vitícola de la Rioja como la secuencia de tres fases, en la primera se consolida la viña en el área de Junquera y la Obarenia, colonizada en la segunda mitad del siglo IX; la segunda colonización ya más tardía, a principios del siglo X, comprende la comarca de Cordovín, o los valles bajos de la Sierra de la Demanda. Finalmente, tras la conquista, fueron plantándose viñas a lo largo de toda la Rioja.

Consumado el proceso de implantación de la vid en la Rioja, el mapa de viñas se configura con tres regiones: Junquera, Cordovín, y el resto de la Rioja con una baja población de viñas. Esto se tradujo en que a nivel global de la región el vino continuaba siendo producto muy escaso y muy preciado, con una producción de vino más bien baja, esta situación se mantuvo sin cambios sustanciales durante la etapa de los reyes pamploneses en Nájera. Añadiremos que en aquellos días el cultivo de la viña estaba reservado a las clases altas, ya que necesita recursos e infraestructuras, es decir, gente, bodega…

Tipos de viña. En cuanto a los tipos de viñas existentes en la época, nos referimos a un prestigioso medievalista, quien ha destacado dos nombres de cepas, las viñas de duraznos, que supone que son uvas de piel dura, y las viñas de morcuero. Estos tipos de viña llegaron hasta a dar su nombre a los términos donde se cultivaban. Así en zonas donde en aquella época el cultivo de la vid era intenso, como el área de Junquera-Fonzaleche, existió en el siglo XI un término al que llamaban los Duraznos, que además fue un término de cultivo de viñas.


Foto 05. Con la vendimia y el pisado de la uva se termina el trabajo de la viña, para comenzar la elaboración del vino.

Técnica de cultivo.

Lamentablemente los cartularios demás documentos medievales no dicen nada sobre las técnicas de cultivo de la vid, pero el éxito de la “Columela” en Europa, y la presencia de un ejemplar, al menos, en las bibliotecas cordobesas de la época, y la fuerte presencia de mozárabes en la Rioja, no dejan duda de su aplicación en los siglos IX al XII. La recopilación más antigua que conocemos de las técnicas de la agricultura mediterránea la hicieron los cartagineses, y fue plasmada en los 28 tomos de Agricultura de Magón. De la biblioteca de Cartago cedida al reino de Numidia tras la batalla de Zama (202 a.C.), el senador romano experto en lenguas púnicas Decimus Junius Silanus(190a.C.-130 a.C.) se llevó a Roma (hacia el año 146 a.C.) la obra de Magón para traducirla al latín, y así dinamizar la nefasta agricultura romana. Lamentablemente no se conservan ni la obra de Magón ni su versión latina, pero sí la recopilación que hizo el escritor gaditano Lucius Junius Columela (4-70)partiendo de la versión griega de la obra de Magón, que se la conocía como “Columela” (Doce libros de agricultura), donde se describen las técnicas de la ganadería, poda, agricultura… En la obra se dice desde cosas como que, los viñedos más productivos miran al norte, hasta como elaborar el vino de pasas, que denominaban “pasum” considerado como una exquisitez en las mesas del imperio romano. Pero la renovación de las técnicas de cultivo de la vid y la elaboración del vino no llegó hasta las contribuciones de los monasterios en los siglos XII y XIII.

Aprovecho para rendir un homenaje especial al lugar y villa de Junquera, nombre de rancio sabor romano, que aunque hoy está despoblado, su término llegó a tener varias aldeas, y jugó un papel importante en los primeros años de la repoblación cristiana de la Rioja a lo largo de la segunda mitad del siglo IX y durante todo el siglo X. Así resultará extraño que sea Junquera la Cuna de la Viña Riojana.

Concluimos diciendo que este proceso de repoblación de viñas de la Rioja se consumó a lo largo de 87 años, casi un siglo, fue una larga y costosa aventura que comenzó en Junquera y terminó en Cervera.

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